día en que la presencia se enredó con buenos sonidos
y el clima se relacionó tan perfectamente con lo más interior, que la emoción de este fin me hace reír con facilidad al percibir tal emoción inocente dentro.
Que bueno que los gatos ronronearon hoy y que decidí andar de pelo recogido, menos mal que llamé a aquel amigo para expulsar mis risas, mis abrazos, mis ganas de sentirme más viva hoy.
Soy feliz.