Podrían existir mil razones, pero ya escogí la mía lejos del azar y las casualidades. Cómo podría una casualidad llegar a provocar tal expresión y sincronía? Cuando la vida quiere algo, el tiempo y espacio siempre la acompañan.
No es necesario el cuarto pétalo del trébol,
lo único que se necesita es confiar en lo que uno quiere.
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Mentiras